sábado, 21 de julio de 2007

Acerca del tiempo y los relojes

A menudo me hacen preguntas que no sé cómo contestar. Por ejemplo, el otro día expliqué en la oficina que el fin de semana anterior habíamos ido a bañarnos a un lago, y me preguntaron por la temperatura del agua. Yo dije que algo fría para mi gusto, pero lo que les interesaba en realidad era la temperatura en grados. Más tarde me enteré que en los baños públicos suelen colgar un cartelito con la temperatura del agua, y de que los austríacos están obsesionados con el tema. Y yo me pregunto, ¿realmente es tan importante? Especialmente cuando estamos hablando de 19 o 21 grados. ¿Qué diferencia hay? ¿Tiene nuestra piel la capacidad de distinguir esos 2 grados, como si fuera un termómetro?

Uno de los hechos que aún me sorprenden de Austria es el concepto del tiempo que tienen. Si el bus tiene que pasar, digamos, a las 07:21 y ya son las 07:23 y aún no ha pasado, empezarás a ver caras enfadadas que miran exasperadas al reloj y sacuden la cabeza. Incluso cuando el bus llega a las 07:24, es probable que alguien se queje al conductor: Sie nehmen von uns Zeit! (¡Nos está quitando nuestro tiempo!).



El tiempo es algo muy importante aquí. Claro, lo entiendo cuando estás yendo a trabajar, a nadie le gusta llegar tarde. Pero lo mismo ocurre por la tarde, cuando vuelven de trabajar. El tiempo que pasan yendo del trabajo a casa o viceversa se considera tiempo perdido. Parece que tienen mucha prisa por llegar, y se decidirán por ir en coche (o en bus, o en tren) si eso les ahorra 3 minutos (!!!) en el camino de vuelta a casa. No lo entiendo. ¿Tal vez sea que tienen algo importante que hacer? No, en realidad la mayoría de ellos sólo quiere llegar a casa para tumbarse en el sofá, tomarse una cerveza y mirar la tele. Así pues, ¿son realmente necesarios esos 3 minutos? ¿Por qué parece que siempre tengan prisa? Y, lo que es más importante, ¿por qué persisten en empujarnos con el carro de la compra en la cola del supermercado? :)



Incluso cuando quieres quedar con un amigo se dice Hast du Zeit am Samstag? (¿Tienes tiempo el sábado?). El tiempo es un bien muy preciado aquí, y la pregunta ¿Tienes tiempo? pone el acento precisamente en la importancia del recurso tiempo. ¿Quieres gastar algo de tu preciado tiempo conmigo? En realidad creo que es un tema anglosajón, porque la expresión inglesa to spend time (literalmente: gastar tiempo) resulta también significativa. Se gasta el tiempo igual que se gasta el dinero.

No puedo imaginarme proponiendo una cita a un amigo mío diciendo: ¿Tienes tiempo el sábado? Diría sencillamente: ¿Quedamos el sábado? Es una diferencia pequeña, pero el acento no está en el tiempo como recurso, sino en el hecho que quiero encontrarme contigo. Me parece que la forma cómo hablamos depende de la forma en que pensamos. Al final del día, en Austria, habrás escuchado la palabra Zeit muchas veces.



Supongo que me sorprendo porque provengo de un país del Sur. Porque ahí el tiempo no es tan importante, es un concepto más flexible. Y tengo la impresión, de todos modos, que Austria está más o menos en el medio, que la cosa empeora cuanto más al Norte se vaya.

Una vez conocí a una chica saharaui que me contó que la gente del desierto tienen un dicho muy sabio: "Los europeos podéis tener los relojes. Nosotros tenemos el tiempo."

7 comentarios:

Paco Bernal dijo...

Muy interesante el post de hoy. En Viena hay unos marcadores descendentes que enseñan el tiempo que tarda en pasar el autobús. Y cuando dice un minuto, es que falta un minuto exacto (lo he comprobado). En Madrid sería imposible.

Anónimo dijo...

¿Pero qué pasa? en el metro de Barcelona también hay esos contadores. No hay para tanto. Y la verdad la puntualidad es una ventaja de los países del reloj de cuco; que el tiempo es un bien escaso. Como dicen los anarquistas: la esclavitud no se abolió, se cambió por 8h. El tiempo es importante y pasa igual de rápido para todos, aunque parezca que lo haga más rápido cuando se cuenta.

Anónimo dijo...

En Alcalá de Henares (Madrid), hay esos marcadores, señor Paco Bernal...

Marona dijo...

Pues sí que existen esos contadores en BCN también. Pero tengo un colega que los llama "La máquina del tiempo" porque van p'alante y p'atrás según conveniencia... no sé si son muy exactos :D
Además, sí que es una ventaja lo de la puntualidad, pero tampoco hay que exagerar. Hay momentos que no necesitas adelantar como un condenado ni ir pegado al culo del de delante de la cola del supermercado, que tampoco es que vayamos a apagar un fuego, digo yo.
Y puestos a reventar mitos, en Centroeuropa tampoco son tan puntualisimos ni los trenes ni los buses ;)

Tonicito dijo...

Hola a todos!

En Salzburgo también tenemos de estos marcadores descendentes en las paradas de los trolebuses. Y sí, resultan bastante fiables, aunque a costa de utilizar el viejo truco de ir actualizando los minutos que faltan para que siempre cuadren. Supongo que en Viena localizan a los buses mediante GPS para ir actualizando los marcadores. En Salzburgo diría que el sistema es más mecánico, a través de la catenaria. Digo yo.

De todos modos, no se trata de si en Viena el marcador funciona y en Madrid (o Barcelona, o Alcalá de Henares) no. Ni siquiera se trata de si aquí son puntuales (psé... también tienen sus días tontos) y allá no. A lo que me refiero en mi post, y creo que a lo que Paco hace referencia en su comentario, es que el español medio llega a la parada, ve el marcador que dice 4 minutos y piensa: "Mira que bien, en 4 minutos pasa el bus", y se queda tan feliz (aunque luego tarde 6). El austríaco medio llega a la parada, ve el marcador que dice 4 minutos y piensa (en austríaco, claro): "Mierda, 4 minutos aún. Más los 12 de trayecto son 16. Pero si pillo el tranvía XX que pasa en medio minuto, me bajo en la calle Achilipún, pillo el autobús ZZ y luego voy caminando una manzana, ganaré 2 minutos y me sale por 14 en total. ¡Vamos allá!" Valiente "optimización" del tiempo, como ellos la llaman.

Lo de los empujoncitos en la cola del super es algo realmente molesto. No te quieres dar cuenta y te están dando con el carro. O con la barriga. Te giras con cara de mala leche y te sonríen como diciendo "Hola, ¿qué tal?" Creo que otro día hablaré de las distancias interpersonales. Otro mito a revisar.

Un saludo a todos, y gracias por vuestros comentarios! :)

Anónimo dijo...

vaya, que manera de decirle a una que se parece más a un austriaco que a un español medio... Aunque lo de los empujones está muy mal, por ahí si que no paso: nada de agresividad y si el tiempo es de una importancia mayor, lo es para todos.

isensei dijo...

> Hast du Zeit...?

hehe, sí que es verdad, yo no me había dado cuenta.