miércoles, 23 de julio de 2008

Atardecer

pata

lunes, 21 de julio de 2008

City of Blinding Lights




The more you see the less you know
The less you find out as you go
I knew much more then than I do now

Neon heart dayglo eyes
A city lit by fireflies
They’re advertising in the skies
For people like us

And I miss you when you’re not around
I’m getting ready to leave the ground….

Ooh ooh ooh
Ooh ooh ooh

Oh you look so beautiful tonight
In the city of blinding lights

Don’t look before you laugh
Look ugly in a photograph
Flash bulbs purple irises
The camera can’t see

I’ve seen you walk unafraid
I’ve seen you in the clothes you made
Can you see the beauty inside of me?
What happened to the beauty I had inside of me?

And I miss you when you’re not around
I’m getting ready to leave the ground

Ooh ooh ooh
Ooh ooh ooh

Oh you look so beautiful tonight
In the city of blinding lights

Time… time
Won’t leave me as I am
But time won’t take the boy out of this man

Oh you look so beautiful tonight
Oh you look so beautiful tonight
Oh you look so beautiful tonight
In the city of blinding lights

The more you know the less you feel
Some pray for others steal
Blessings are not just for the ones who kneel… luckily

sábado, 12 de julio de 2008

Patio

pati

lunes, 30 de junio de 2008

Schadenfreude

Campeones... Campeones... Oé!, oé!, oé!

Sí, amigos, España ganó la Eurocopa ayer. A mí no me gusta el fútbol, pero sí me gusta la justicia, y (he oído que) la selección ha estado jugando muy bien durante todo el torneo y que mereció la victoria. ¡Enhorabuena!

Me gustaría remarcar tres hechos que he observado:

(i) dos conceptos bien distintos son mezclados fuera de nuestras fronteras. Olé es una exclamación que se dedica a los toreros cuando éstos realizan una figura con especial gracia. El grito de ánimo a un equipo de fútbol es, por contra, Oéééé!, oé!, oé!, oé!. Ambas cosas son desgraciadamente empanadas en el extranjero para convertirse en un Oléééé!, olé!, olé!, olé! totalmente fuera de lugar.

(ii) resulta interesante cómo el triunfo de la selección nacional es inmediatamente transferido a todos los nacionales de ese país, como si todos hubieran estado ahí dándole al balón. A pesar que mi contribución al triunfo de la "Roja" fue nulo, hoy he sido felicitado en más de diez ocasiones. Los ganadores son, como decía Paco hace unos días, populares.

(iii) aún más interesante resulta observar la alegría que el triunfo español ha producido en los austríacos. Y sospecho que no se trata solamente de una especial simaptía por España, sino también, principalmente, de quién fue la derrotada de la noche. Algo de Schadenfreude (mi palabra favorita de hoy) sí se respiraba en el concierto de claxon de anoche... ;)