El misterioso poder de la Red
Desde siempre me ha fascinado lo deprisa que los crecimientos exponenciales sobrepasan nuestras intuiciones. Imaginemos que una cierta bacteria se reproduce una vez cada hora, y que comenzamos con una sola bacteria en un bote. Imaginemos que pasado un día, observamos que las bacterias llenan exactamente la mitad del bote. Nuestra intuición nos diría que hay que esperar otro día para que las bacterias llenen el bote completamente, pero en realidad sólo deberemos esperar una hora para que eso suceda. O, aún más increíble, tan solo hace falta doblar una hoja de papel 50 veces sobre sí misma para llegar hasta la Luna.
Una de las propiedades de una red es la bella manera en que saca partido de este hecho. Cada vez que añadimos un nodo nuevo a una red, el número total de conexiones crece exponencialmente. Si tomamos este número como medida del valor de la red, podemos decir que la red aumenta exponencialmente su valor conforme añadimos nuevos nodos. Si el valor de mi conexión depende del valor de la red, es suficiente que me conecte y espere a que otros hagan lo mismo. Tener el único teléfono del mundo nos serviría de bien poco. Pero, ¿y lo útil que es un teléfono hoy en día? La conexión en red hace la diferencia.
Internet es, seguramente, la mayor red creada por la raza humana. Cuando empecé a escribir este blog, me preguntaba cómo conseguiría algún lector porque, ¿cómo iba alguien a encontrarme? Pero sucedió. Al principio miraba los puntitos rojos en el mapa intentando adivinar quién se escondía detrás, y cómo había llegado hasta Und komisch spricht das Murmeltier. Luego empecé a dejar comentarios aquí y allá, luego alguien se pasó por aquí, y otros le siguieron, y más tarde le gusté a alguien y me puso en su lista de enlaces, y así comenzó todo. El crecimiento exponencial inició su despliegue lentamente pero sin vuelta atrás.
Lo más importante aquí es el factor humano. Porque son personas las que se sientan tras las pantallas, sois vosotros quien aporta vida al sistema. Cuando se lee un blog, se tiene la oportunidad de echar un vistazo a través de pequeñas ventanas que personas de corazón generoso deciden abrir a los demás.
He sido lo suficientemente afortunado para conocer a un par de "colegas" de blog, y creo que es una experiencia más que interesante. Porque ya has leído tanto sobre su vida que los conoces un poco. Y las palabras que escriben te hacen sentir de una determinada manera. Cuando los conoces en persona, puede ser que tengas la sensación de estar conociendo a alguien nuevo, porque no sabías de qué color tiene los ojos o puedes sorprenderte de cómo suena su voz, pero la forma en que te sientes al estar con ella es exactamente la forma en que te sientes al leerla. Si disfrutas leyendo a alguien, también vas a disfrutar conversando con él. No deja de sorprenderme cuánto de nosotros mismos dejamos en nuestros blogs. Y también cuánto dicen nuestros blogs acerca de nosotros.
Me gusta la Red. Porque me permite conocer, sea en persona o no, a gente extraordinaria, que me hace reír, pensar, con las que puedo ver a través de sus ojos incluso aquello que me parece ya tan normal que ni siquiera le presto atención.
Me gusta la Red porque la siento como si fuera un organismo vivo. Me gusta la Red porque pone en nuestras manos el increíble poder del crecimiento exponencial.
english version

