jueves, 8 de enero de 2009

Casualidad

Hay quien dice que las casualidades no existen. Pero, ¿cómo se explica si no que el desayuno del día de tu 33 cumpleaños cueste exactamente 33€?

Casualidad

De todos modos, el highlight del día fue sin duda mi nuevo Eierpicker, para que nunca más se rompan los huevos pasados por agua. ¿A que mola? ;)

4 comentarios:

Noema dijo...

...un montón!
Si eso no nos casualidades, no me lo explico!!!
Qué bonito y felicidades retrasadas!

cleira dijo...

y 33 es también un número de la suerte, ya que según dicen son los anos que vivió Cristo.
Lo de los huevos es lo que yo llamo algo "imposible".

Alba dijo...

Mola! :D Es el trencaous?

tonicito dijo...

Noema, me encanta el carácter alemán ese de la búsqueda incansable de la Gemütlichkeit que les lleva a inventar todo tipo de gadgets, incluso picahuevos, para hacerse la vida un pelín más cómoda.
¡Muchas gracias por las felicidades! :)

cleira, ¡bien venida a mi blog!, y sí, sí es posible que los huevos no se rompan, es cuestión de hacerles un agujerillo en el culo (con perdón) para igualar la presión interior y exterior.
Por cierto, me encanta la foto de tu ciudad nevada. Guardo muy buenos recuerdos de ella, con sus fachadas de colores y la "casa del loco" ahí a orillas del Neckar... :)

Alba, mmm... trencaNous, trencaous... mola :) Molts petons!

¡Gracias a todos por pasaros por aquí, a pesar de mi irregularidad de publicaciones! :)